jueves 17 de enero de 2008

EPISODIO CERO ABSOLUTO: LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE NACHO.

La siempre fiable Whiskypedia define nacho en primer lugar como “plato mexicano que consiste en freír trozos triangulares de tortilla cubiertos de queso”. La segunda acepción es “diminutivo del nombre de pila Ignacio.”

Según parece, existen a día de hoy 1978 “blogs de Nacho” en la red all around the world. ¿Quién podía imaginar hace tan sólo una centuria que tal aberración era posible?¿Tanto trabajo cuesta inventarse un nombre medianamente original y dejar las obviedades nomenclatorias para gente de escasos recursos neuronales como es el caso de quien suscribe? 1978 individuos se esforzaron nada para parir la misma idea que yo 1978 veces antes que yo. Mal vamos si a todo el mundo le da por esforzarse en hacer las cosas tan poco como me esfuerzo yo.

El stajanovismo nunca ha casado bien con mi gusto por el escaqueo ni con mi pusilanimidad ni con mi indolente forma de ahogarme en todos los vasos de agua en los que me ahogado a lo largo de mi vida.

Es por ello que, en un alarde de falta de imaginación, allá vamos con el blog de nacho número 1979. Una vez certificada la existencia de 1978 humanoides con blog propio que no sólo se llaman igual que yo sino que son tan gandules como lo soy yo, ¿qué más da certificar la existencia de uno más? 1978 holgazanes no pueden estar equivocados.¿Quiénes somos nosotros para no arrimar el hombro con nuestro granito de holgazanería?

En la foto, víctima de su aguda fobia social, uno de los autores de este blog escapa de una reunión de tocayos. Ahora mismo no sabría decir quien es quien. Cuando uno es triangular y de complexión amarilla resulta extremadamente fácil confundirse entre la multitud.